CONOCIMIENTO Y PASIÓN
Rosa Mascarell Dauder
Blog en EQUÁNIMA, Jue, 07/06/2012 - 07:30











Soy ordenada, sobre todo. El desorden entraña la destrucción. Claro que a veces es preciso un desorden previsto. Es de urgencia deformar para acabar conformando.


Maruja Mallo, 1961
  


En el curso de la creación y la innovación hay un momento que parece caótico a ojos externos. Es el momento crucial en el que nuestra mente separa para establecer enlaces nuevos.

Platón en voz de Sócrates diría que es el momento tras descuartizar el pollo con corte limpio y seguro, listo para analizar cada una de las partes por si mismas. La dialéctica clásica que ilustraba Platón con este ejemplo nos sirve para conocer lo que hay, sería un primer paso. Para llegar a innovar, los elementos que hemos analizado mentalmente o que tenemos sobre la mesa deben poder adquirir otro orden nuevo.

Si en lo que tenemos delante no vemos más que desorden y no conseguimos conformar aquello de ninguna manera, vendría Ramon Llull y nos diría que es culpa de nuestra ignorancia e incapacidad para usar de nuestras facultades.

La gran artista Maruja Mallo era de las que veían el orden interno de las cosas y su posibilidad de adquirir nuevas formas que mantenían la armonía con el todo. Era una creadora nata. Sabía usar de sus facultades para deformar y conformar la materia porque conocía lo que amaba y amaba apasionadamente.