¿QUE INVENTEN ELLOS?
Rosa Mascarell Dauder
Blog en EQUÁNIMA, Jue, 17/05/2012 - 09:39



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Como nunca antes en la historia había sucedido, a los que copian probablemente les va mejor que a los innovadores. Porque innovar es extraordinariamente duro. Mi preocupación es que podemos ir en esa dirección, convirtiéndonos cada vez más en dóciles copistas.

 Mark Pagel, 2012



A Dafen se la llama la ciudad de los copistas, allí se pueden encontrar réplicas de las obras maestras más populares de la pintura. Con 6.000 pintores y 1200 galerías, actualmente mueve el 60 por ciento del mercado de pintura al óleo del mundo, siendo las cadenas de hoteles uno de los principales compradores. Las pinturas impresionistas son valor seguro, ¿para qué invertir en arte original?

Por otro lado, buena parte del presupuesto de I+D+I de las grandes corporaciones se invierte realmente en la adquisición de empresas más pequeñas que han desarrollado algún nuevo producto. Más que investigar y fomentar procesos de innovación dentro de la propia compañía, se compra la creación ya implementada, e incluso probada.

Como dice Pagel, profesor en la Universidad de Reading de biología evolutiva, innovar es extraordinariamente duro, se llega a la idea feliz tras un tortuoso camino de ensayos y errores, para tras ello descubrir que aún faltaba lo más difícil: enfrentarse a la incomprensión.

Entonces, ¿están preparados los fundamentos del sistema económico para la innovación?